Deepfakes: no todo lo que ves es real

Los deepfakes son vídeos o audios manipulados con inteligencia artificial que imitan rostros y voces reales con tanta precisión que pueden engañar fácilmente. Se suelen utilizar para difundir bulos, falsificar declaraciones o dañar la reputación de alguien.

El problema es que circulan rápido por redes sociales y aplicaciones de mensajería, donde a menudo se comparten antes de ser verificados. Para protegernos, lo mejor es prestar mucha atención a toda la información que recibimos, desconfiar de lo que parezca poco creíble y contrastar siempre con fuentes fiables. Contrastar la información, buscar cuál es la fuente original y aplicar el sentido común es muy importante

 

Fuente: Revista Kontsumobide nº 55

SUBIR